Este Blog es el trabajo final del Seminario de Formación de Usuarios que forma parte de la carrera de Bibliotecario Escolar, dictada en la Universidad Nacional de Mar del Plata, Facultad de Humanidades, Departamento de Documentación.



“Siempre imaginé que el Paraíso sería algún tipo de biblioteca”. Jorge Luis Borges.


domingo, 28 de marzo de 2010

Sitios web para poner en orden la biblioteca

Publicado en edición impresa, el 23 de marzo de 2010

Ricardo Sametband
LA NACION

Permiten compartir datos sobre los libros

Cuando se habla de libros en relación con la informática se suele pensar en la tinta electrónica -un tipo de pantalla que simula un papel- y en dispositivos, como el Kindle, de Amazon, y la línea Reader, de Sony: pequeñas computadoras de mano dedicadas sólo a mostrar texto en pantalla, con algunas imágenes en baja resolución y, en ciertos casos, con acceso a unos pocos sitios web y reproducción de música en formato MP3.

En el futuro cercano, están las versiones con pantallas color, de mayor resolución para que las fotos tengan un mejor aspecto, y capaces de reproducir videos.

Se espera que este año la Apple iPad, el Kindle, el Nook (de Barnes & Noble) y otros dispositivos similares logren popularizar los textos electrónicos como no pudo ningún otro en una década; las editoriales locales ya preparan sus catálogos para esto ( ver www.lanacion.com.ar/1228100 ). Aun así, la mayor parte del público lector seguirá, por ahora, comprando libros en papel.

Son muchos los amantes de la lectura que suman cada vez más libros en bibliotecas propias y heredadas. Dependiendo de su afición e interés, mantener en orden esos estantes y tener un control de qué libros realmente se tienen puede ser complejo. Para lograrlo, Internet puede ser un gran aliado, gracias a varios sitios que permiten tener un índice en línea.

Son, entre otros, www.anobii.com , www.librarything.es , books.google.com , http://reader2.com , www.quelibroleo.com , www.shelfari.com (de Amazon.com); www.goodreads.com , www.weread.com , www.booktagger.com , www.gurulib.com o Visual Bookshelf, integrada a Facebook ( http://apps.facebook.com/facebookshelf/ ). Los primeros cinco servicios están en español. Todos son gratuitos. Anobii, Librarything y Shelfari tienen versiones móviles.

¿Y qué se puede hacer en ellos? Primero, crear una estantería propia donde acomodar los libros que uno tiene. Hay dos formas. La más eficiente es usar el ISBN (Número Estándar Internacional de Libro, según sus siglas en inglés), un identificador de 10 o 13 dígitos para cada libro editado. Al ingresar el número, se cargan automáticamente todos los datos: título, autor, la imagen de la portada, edición y año de publicación, etcétera. Anobii tiene, incluso, una aplicación para iPhone (y existe una extraoficial para móviles con Android) que permite sumar libros escaneando el código de barras con el celular; GuruLib permite emplear una webcam para esta tarea.

Si el sitio no tiene el número en su base de datos (algo lamentablemente frecuente para libros publicados en la Argentina) o se trata de un libro editado antes de que entrara en vigor el sistema (principios de los 70), se pueden ingresar todos los datos en forma manual. Como estos sitios fomentan la colaboración, si un usuario ingresó la información sobre un libro que no estaba en la base de datos, ésta se comparte con el resto de los bibliófilos.

Lo más interesante viene después. Además de ir poblando la biblioteca virtual es posible agregar comentarios a los libros, marcar si están leídos o no, si están a préstamo, calificarlos, escribir reseñas y compartir todo eso con el resto de los usuarios. También se pueden comparar bibliotecas, recibir recomendaciones de autores con temáticas similares o conocer la opinión de los usuarios sobre un libro que se planea adquirir, formar grupos de lectura, contactar escritores, publicar automáticamente reseñas en Facebook o en un blog y mucho más.

jueves, 25 de febrero de 2010

De una biblioteca a otra


Por Antonio Muñoz Molina

Una biblioteca pública no es sólo un lugar para el conocimiento y el disfrute de los libros: también es uno de los espacios cardinales de la ciudadanía. Es en la biblioteca pública donde el libro manifiesta con plenitud su capacidad de multiplicarse en tantas voces como lectores tengan sus páginas; donde se ve más claro que escribir y leer, dos actos solitarios, lo incluyen a uno sin embargo en una fraternidad que se basa en lo más verdadero y lo más íntimo que hay en cada uno de nosotros y que no tiene límites en el espacio ni en el tiempo. La lectura, los libros, empezaron siendo privilegio de unos pocos, herramientas de poder y de control de las conciencias. La imprenta, al permitir de pronto la multiplicación casi ilimitada de lo que antes era único y difícil de copiar, hizo estallar desde dentro la ciudadela hermética de las palabras escritas, alentando una revolución que empezó por reconocer en cada uno el derecho soberano a leer la Biblia en su propia lengua y en la intimidad de su casa, sin la mediación autoritaria de una jerarquía. Gentes que leían libros albergaron ideas inusitadas: que el mérito y el talento personal y no el origen distinguían a los seres humanos; que todos por igual tenían derecho a la instrucción, a la libertad y a la justicia.

La escuela pública, la biblioteca pública, son el resultado de esas ideas emancipadoras: también son su fundamento. Con egoísmo legítimo uno compra un libro, lo lee, lo lleva consigo, lo guarda en su casa, vuelve a leerlo al cabo de un tiempo o ya no lo abre nunca. En la biblioteca pública el mismo libro revive una y otra vez con cada uno de los lectores que lo han elegido, multiplicado tan milagrosamente como los panes y los peces del evangelio: un alimento que nutre y sin embargo no se consume; que forma parte de una vida y luego de otra y siendo el mismo palabra por palabra cambia en la imaginación de cada lector. En la librería no todos somos iguales; en la biblioteca universitaria el grado de educación y la tarjeta de identidad académica establecen graves limitaciones de acceso; sólo en la biblioteca pública la igualdad en el derecho a los libros se corresponde con la profunda democracia de la literatura, que sólo exige a quien se acerca a ella que sepa leer y sea capaz de prestar una atención intensa a las palabras escritas. En el reino de la literatura no hay privilegios de nacimiento ni acreditaciones oficiales, ni jerarquías de ninguna clase ante las que haya que bajar la cabeza: nadie tiene la obligación de leer una determinada obra maestra; y no hay libro tan difícil que pueda ser inaccesible para un lector con vocación y constancia. Pomposos catedráticos resultan ser lectores ineptos: cualquier persona con sentido común es capaz de degustar las más delgadas sutilezas de un libro. En el cuarto de trabajo o de estudio con frecuencia uno está demasiado solo: en la biblioteca pública se disfruta un equilibrio perfecto entre el ensimismamiento y la compañía, entre la quietud necesaria para la lectura y la grata conciencia de la vida real que sigue sucediendo a nuestro alrededor.

Los barrios de Nueva York están punteados de sucursales de la gran Biblioteca Pública de la Quinta Avenida. El edificio central tiene una escala imponente: los mármoles, la escalinata, las columnas, los dos grandes leones benévolos. Las bibliotecas de barrio son mucho más modestas en apariencia, pero no esconden menos tesoros, y son igual de acogedoras. La que yo visito casi cada mañana está en una zona de pequeños negocios puertorriqueños, de peluquerías rancias de caballeros, de puestos de frutas del Caribe, de casas de comidas baratas que tienen nombres como La Caridad o La Flor de Mayo. El trámite para hacerse socio dura unos cinco minutos y es gratis. Con su tarjeta uno puede solicitar cualquier libro, disco o película y en unos pocos días le avisarán de que puede ir a recogerlo. Pero para entrar en la biblioteca y pasarse en ella las horas no hace falta ni siquiera una acreditación, en una ciudad donde hay tantas barreras de seguridad que puede ser tan inhóspita para el que no tiene dinero. A mi alrededor, en las otras mesas de la biblioteca, hay universitarios obsesivos que han venido a estudiar y jubilados que leen tranquilamente el periódico, un chico que mueve la cabeza y los hombros al ritmo de la música que escucha en el iPod mientras sonríe para sí leyendo una novela gráfica, una muchacha asiática sumergida en una biografía de Virginia Woolf, una abuela a la que una empleada le enseña con ilimitada paciencia cómo acceder a su cuenta de correo electrónico en la fila de ordenadores de la sala, una mujer demente que se ha sentado cerca de mí dejando caer sobre la mesa, como si fuera una lápida, un diccionario enorme de psiquiatría.

Yo leo, trabajo, miro el correo, escribo alguna postal, gustosamente solo y a la vez acompañado, mecido por el rumor cauteloso de la gente. Vengo a trabajar en una biblioteca pública y me acuerdo siempre de la primera que conocí, en la que empecé a educarme, tan lejos ahora y tan presente en la memoria, la biblioteca municipal de Úbeda, que descubrí cuando tenía unos doce años. La mirada infantil, como la poesía épica, agranda los lugares, magnifica las cosas: yo nunca había visto salas tan grandes, estanterías llenas de libros que llegaban a los techos, sumergidas parcialmente en una penumbra en la que brillaban con intensidad misteriosa las lámparas bajas sobre las mesas de lectura. En cualquier otro lugar mis deseos y mis aficiones estaban limitados por la falta de dinero: en la biblioteca yo era un potentado. Fuera de allí las cosas pertenecían a alguien, casi siempre a otro: en la biblioteca eran mías y a la vez de todos. No existe mejor escuela de ciudadanía.

Sin aquella biblioteca hoy yo no estaría en ésta. Y como ahora las palabras pueden viajar tan instantáneamente como vuelven a la conciencia las imágenes del pasado remoto, cuando abro el portátil para mirar el correo encuentro un manifiesto en defensa de la biblioteca municipal de Úbeda, dañada por el abandono, por esa idea festera y despilfarradora que tiene cualquier política cultural en España, donde no hay límite para el gasto público a condición de que éste sea superfluo. Cualquier municipio español gasta millones en contratar artistas de moda o alentar paletadas vernáculas: pero en una pequeña biblioteca no hay dinero para comprar libros, y si lo hubiera no quedaría espacio donde mostrarlos; cada vez existirá menos la posibilidad de que alguien encuentre en ella el refugio y la iluminación de los libros; de que un niño fantasioso entre en la biblioteca pública como Simbad en la gruta del tesoro. Pongo mi firma al pie de ese manifiesto de ciudadanos ilustrados y por un momento la lejanía no existe y la mesa de lectura en la que estoy sentado pertenece a aquella biblioteca que no he pisado en tantos años.


Artículo publicado en el diario El País (Madrid, 3 de mayo de 2008) y en el blog BIBLIOTECA DE VBEDA (http://bibliotecadeubeda.blogspot.com), Cuaderno dedicado a la Biblioteca Pública Municipal “Juan Pasquau”, coordinado por la Asociación de Amigos de la Biblioteca. El texto completo del Manifiesto en defensa de la Biblioteca Pública Municipal “Juan Pasquau” de Úbeda —que menciona Antonio Muñoz Molina en el artículo— se encuentra en el blog BIBLIOTECA DE VBEDA

martes, 23 de febrero de 2010

La mesa (de libros) está servida!

Las carencias son muchas. Las necesidad son diversas. El entusiasmo es grande.
Este verano tuve la oportunidad de conocer la Biblioteca Popular Centenario. Como su nombre lo indica es la biblioteca que se encuentra en el Barrio Centenario de la Ciudad de Mar del Plata, justo en el centro del barrio, en la planta baja de uno de los monobloks... pareciera que quiere ser en corazón... o la base de algo.... Con la iniciativa de un grupo de vecinas que trabajan desde hace más de veinte años, esta biblioteca logró el reconocimeinto (y el subsidio) de la CoNaBiP.
Es admirable ver, sentir, la garra que este grupo de mujeres que, con iguales dificultades y carencias que tantos otros habitantes de estas zonas desfavorables, defienden servir libros...
María Inés Bogomonly, desde sus iniciativas nacionales en la promoción de la lectura, plantea que los libros, la lectura, son una necesidad paralela a la comida. Necesitamos comer para vivir. De la misma manera necesitamos leer. Y estás mujeres así lo entienden. Con recursos tecnológicos mínimos ( no tienen siquiera teléfono), con recursos económicos pobres, con ningún recurso profesional, pero con mucha convicción llevan adelante una tarea estoica. Le dan a sus vecinos una oportunidad. forman usuarios, forman ciudadanos, alimentan lectores.
No podía dejar de dedicarles aunque sea unas líneas a quienes defienden y sirven este menú de libros que alimenta el alma, el espríritu, la esperanza.
Corazones convencidos, manos que trabajan. Oportunidades. Puertas que se abren.

Todo aquel que quiera sumarse, no tiene más que pasar por Tierra del Fuego y Avellaneda, Mar del Plata. Pregunten por Hortensia o Mariana. Seguramente estarán allí, en su trinchera, luchando a capa y espada.

domingo, 13 de diciembre de 2009

Feria del Libro de Mar del Plata, ¡qué pena!

Repudio de la UNMDP ante un desguace cultural

Se está desarrollando la 5ta Feria del Libro – Mar del Plata Puerto de Lectura, no fue fácil la realización de la misma y ha sido posible gracias a la firme decisión de las cuatro instituciones fundadoras, esto es la Cámara de Libreros del Sudeste de la Provincia de Buenos Aires, el Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos, la Secretaría de Cultura de la Municipalidad de General Pueyrredón y la Universidad Nacional de Mar del Plata.

Con disgusto las entidades organizadoras se vieron sorprendidas dos días antes de la inauguración por la imposibilidad de contar con un importante sector del gran salón que se encuentra sobre el Boulevard, dado que la concesión del Hotel Provincial de manera inconsulta y unilateral había decidido ocuparla con actividades que ni siquiera tuvo la gentileza de informar.

Los perjuicios materiales fueron inmediatos e importantes pues en ese lugar se habían alquilado espacios para la instalación de puestos de libreros y editoriales. Solo la buena voluntad de los organizadores y de los destinatarios pudo permitir que fueran relocalizados a expensas de reducir el resto de los locales.

La sorpresa durante la apertura de la Feria fue extrema al ver como se abrían cajas con libros usados, en apariencia añosos, mientras se colocaban carteles que ofrecían “Ofertas La Capital”.

Los allí presentes no dábamos crédito a lo que veíamos, se estaba desguazando y vendiendo por partes los libros pertenecientes a la Biblioteca del Diario La Prensa.

Es difícil pensar que el objeto de la venta fuera impulsada por algún apremio económico, ya que los valores en juego aun con la venta total de los mismos, es difícil que constituyan un monto importante En el supuesto que la idea fuera la de mantener estas obras en su estado original, podrían haber sido donados a una Biblioteca Publica, Centro de Investigación o Archivo.

Se trata de un acto mezquino, cuyo único objetivo de lograr un rédito económico, con una total ignorancia por lo que significan los libros que mas allá de su valor individual, se acrecientan cuando la obra está catalogada y dentro de un conjunto que le da un sentido inmenso en términos culturales.

No sabemos si el hecho constituye un delito formal, de lo que si estamos seguros es que constituye un atentado contra la cultura, en detrimento de la memoria, priorizando un insignificante rédito económico.

En momentos oscuros de nuestra historia y de la humanidad, a los libros se los quemaba, hoy se los trata de vender a precio vil.

Por lo anteriormente expuesto, la Universidad manifiesta su total repudio a este accionar.

Subsecretaria de Comunicación y Relaciones Públicas

lunes, 7 de diciembre de 2009

Formación de usuarios: videos

Buscando en you tube, encontré algunos videos para utilizar como ejemplo de una de las posibilidades que nos da la tecnología para la difusión de nuestra tarea.
¡Qué los disfruten!





jueves, 3 de diciembre de 2009

Bibliotecas escolares, a capa y espada

Por: Angela Pradelli ESCRITORA Y DOCENTE, PREMIO CLARIN DE NOVELA
Son el verdadero corazón de las escuelas. Ojalá todas estuvieran nutridas y bien equipadas. Para la mayoría de los chicos son la vía privilegiada de apropiarse de las posibles lecturas del mundo. Se impone por eso defender su existencia y calidad.

Muchas veces me he preguntado por una definición posible de biblioteca escolar. Una definición que, como nos enseñó el filósofo Gastón Bachelard, pudiéramos abordar desde una poética del espacio. Cuáles serían las notas para esa definición si la pensáramos como signo; cuál es la intervención de su "cuerpo" en la vida de las escuelas, su articulación con los edificios dentro de los cuales funciona.

Sabemos que Borges se figuraba el paraíso bajo la especie de una biblioteca, pero ¿qué imagen construimos de las bibliotecas escolares los alumnos, los docentes, los padres, los escritores, los directores? Cómo observamos a ese organismo que algunos definen como el verdadero corazón de una escuela.

En varios de sus trabajos, el escritor y profesor George Steiner ensaya una hipótesis que resignifica el mito de Babel. Dice Steiner que, lejos de lo que siempre se afirma, la multiplicidad mil veces mayor de lenguas recíprocamente incomprensibles que antaño se hablaron en esta tierra no es una maldición. Steiner afirma que Babel es, por el contrario, una bendición. Y un júbilo. Y que todas y cada una de las lenguas son ventanas abiertas al ser y a la creación.

Tomemos esta idea de Steiner para poder pensar en espejo el concepto de biblioteca. Me refiero a las lenguas no sólo como los idiomas sino sobre todo como la multiplicidad de voces. A los múltiples lenguajes que hay incluso dentro de cada lengua. La biblioteca, que reúne varias lenguas y concentra muchos lenguajes, ¿no es una Babel bendita que nos permiten ver otros mundos a través de las lenguas?

La construcción lingüística dibuja en cada escuela una cartografía que une lenguas. "Llegué de Italia a los 12 años, cuenta el escritor Antonio Dal Masetto, y aprendí el idioma leyendo en una biblioteca de Salto, el pueblo donde habíamos ido a vivir con mis padres. Iba a la biblioteca porque me interesaban los libros. Había leído a Salgari, a Verne. Frente a la circunstancia de cambiar de idioma los libros sirvieron para incursionar en esta nueva lengua. No sé cómo habrán llegado los libros ahí, había de todo. Yo entraba y miraba los estantes y por ahí un título me sonaba, y a lo mejor era un título ilegible para mí, porque era filosofía. Pero me lo llevaba, intentaba, lo devolvía, volvía por otro".

Un chico de 12 años aprendiendo un idioma en el espacio de una biblioteca. Se trata del aprendizaje de una lengua, así que no son sólo palabras sino también matices, música, tonos, silencios. Dal Masetto, que luego será una de los más grandes escritores y hará de la lengua un oficio, aprende a hablar en una biblioteca. Ya no es una madre y un padre los que acercan las palabras sino que son los autores a través de sus libros y ese reemplazo resignifica la escritura.

Por otra parte, ¿alguien puede enseñar a hablar a otro si no lo ama? Si en la transmisión de una lengua siempre está presente el amor como vehículo, habría que pensar que en este relato de Dal Masetto el aporte quizás más importante sea la presencia del amor en quienes dan su palabra a los otros. Tendríamos entonces que pensar la biblioteca en términos de discurso, o mejor, de "fragmentos de un discurso amoroso".

Somos muchos los que, cada vez que entramos en una biblioteca, experimentamos una sensación física. Nada más poner un pie adentro para sentir en el cuerpo una perturbación leve. Aun en el silencio más absoluto se percibe una densidad en la atmósfera y llega a conmovernos. Allí, sobre sus estantes, en una espera que pudo haber sido infinita y jamás cesará, están las historias, las geografías, las religiones, los líderes, los dioses, los mártires, los santos, los dictadores. Cómo no sentir entonces al entrar cierta pesadez en la densidad de la atmósfera. El lenguaje que allí habita supo darle un valor a las palabras. Entrar en una biblioteca es como dar un paso a un vacío insondable, pero allí adentro somos sujetos que se desplazan para internarse siempre en la oscuridad remota y más propia.

Las palabras que allí habitan construyeron subjetividad y seguirán haciéndolo cada vez que alguien las pronuncie. Por eso cada uno de los discursos que habitan las bibliotecas intenta ordenar un cierto caos y espesan el pensamiento. Cómo no perturbarnos al entrar si en definitiva es nuestra interioridad lo que está en juego al contacto con el vigor de esas palabras.

Sobre la fusión de palabra y silencio amalgamados se instala la biblioteca en la escuela y desarrolla su vida en la que, como en un aleph exquisito, se superponen las presencias simultáneas de los escritores de todos los siglos.

Por eso, tal vez, una biblioteca puede ser una oscuridad insondable que al mismo tiempo nos ilumina.

Publicado en Diario Clarín el 23 de noviembre de 2009

Formación de usuarios: algunas ideas prácticas

En el Seminario de Formación de Usuarios, una de las actividades fue la planificación de clases de formación de usuarios destinada a alumnos de diferentes niveles educativos.
Las clases a mi cargo fueron:
  • Clase: Partes del libro – Índices
Fundamentación: Actualmente los niños tienen un contacto más familiar con soportes nuevos relacionados a la tecnología que con los soportes tradicionales en papel, como son los libros. Consecuentemente, poco se detienen a mirar su estructura, sus partes físicas, no son concientes acerca de la relación que ésta guarda con su contenido. Esta clase pretende crear, por un lado, “un clima de relación y reflexión” con los libros, por otro, reconocer las diferentes partes físicas del libro y de esta manera lograr de manera más rápida y eficiente la recuperación de la información.
Objetivos:

- Motivar al niño en relación al uso y manejo de libros.

- Conocer y diferenciar las partes del libro.

- Brindar un espacio y un tiempo de contacto con los libros.

Destinatarios: niños de 6to. Año de la E.P.B.

Recursos Materiales: Libros (a elección de los participantes), crucigrama (en cartulina y fotocopias para cada alumno), fibrón.

Recursos Humanos: Bibliotecaria y docente a cargo del curso.

Tiempo: 40 minutos, aprox.


Sobre es espacio
: la idea de máxima es poder contar con espacio cómodo y desestructurado, por ejemplo almohadones para sentarse en el piso de la biblioteca. Igualmente puede realizarse en el salón del curso o cualquier otra sala. Previamente al comienzo de la actividad es necesario pasar por la biblioteca.

Desarrollo del encuentro: Apertura: Presentación personal de la bibliotecaria y de la actividad, recordando otras actividades que ya hicieron en la biblioteca. Se invita a los alumnos a buscar un libro en la biblioteca, el que les guste, les llame la atención, el que quieran. Se recuerdan pautas de orden y cuidado del material. Volvemos, libro en mano, a ubicarnos en un lugar cómodo.

- Desarrollo: Una vez todos dispuestos en sus lugares, se lleva adelante la lectura del un párrafo de “La otra lectura: la ilustración en los libros para niños”, de Istvan, para entrar en clima… Se pide a los alumnos que miren el libro, sus partes. Se les va preguntando acerca de lo que ven, que datos encuentran, como están presentados, diferencias entre unos y otros, si pueden distinguir diferentes partes, si saben cómo se llaman esas partes, etc., de manera de ir guiando la exploración del material. Se les van brindando paulatinamente datos más concretos.
Se entrega a los alumnos un crucigrama, igual al que pusimos en el pizarrón para que, a medida que la bibliotecaria va leyendo las definiciones puedan ir completándolo de manera individual. Se pone en común la resolución del crucigrama, completando el del pizarrón. La idea es que el modela individual le quede a cada alumno en su carpeta, como ayuda memoria.

- Cierre: Repasamos las partes del libro y los principales usos de cada una en la recuperación de la información.

Frutilla de postre: Compartimos una lectura: “Los días a bordo”, de Ema Wolf.

  • Clase: Señalización
Fundamentación:Una adecuada señalización es un elemento importante en una Biblioteca escolar. No sólo ayuda a ubicarse, sino que incrementa el nivel de autonomía de los usuarios. Las señales externas facilitan el acceso a la Biblioteca desde cualquier lugar del colegio e indican la importancia que se concede a la Biblioteca en el conjunto de instalaciones. Las señales internas orientan a los usuarios dentro de la Biblioteca: planos, horarios, normas, préstamo, acceso a Internet, distribución de espacios, dándole a los usuarios la posibilidad de manejarse independientemente dentro de la bibliteca
.
Objetivos:

- Motivar al niño en relación al manejo dentro de la biblioteca

- Conocer y diferenciar los diferentes sectores de la biblioteca

- Conocer y valorar las normas de convivencia dentro de la biblioteca

- Motivar al niño a la lectura, en el marco de un proyecto institucional a largo plazo.

Destinatarios: niños de 5to. año de la E.P.B.

Recursos Materiales: Cartelería adecuada en la biblioteca; sobres con las consignas; lapiceras; papeles; caja o símil para “el tesoro”; globos, caramelos.

Recursos Humanos: Bibliotecaria y docente a cargo del curso

Tiempo
: 60 minutos, aprox.

Desarrollo del encuentro:

- Apertura: Presentación personal de la bibliotecaria y de la actividad, recordando otras actividades que ya hicieron en la biblioteca. Se habla acerca de la importancia y significado de la señalización en los diferentes ámbitos de la vida cotidiana: calle, supermercado, centro de compras, etc. Se hace el paralelismo en la escuela y específicamente en la biblioteca.

- Desarrollo: Una vez que concluida la charla se procede a la división del curso en grupos de 5 chicos. Se presenta el juego: “Búsqueda del tesoro, a través de las 7 maravillas”. A cada grupo se le da el sobre inicial de lo que será la búsqueda. Cada sobre los llevará a un lugar de la biblioteca donde tendrán que encontrar un a ”maravilla”. En grupo, irán buscando una a una las maravillas, resolviendo las situaciones que se les planteen. Para encontrar el tesoro deberán estar cumplidos todos los pasos. La bibliotecaria y la docente observarán el desarrollo del juego, interviniendo en los casos que sea necesario, pero siempre tratando que los chicos resuelvan las situaciones. Se recuerdan pautas de orden.

- Cierre: Si bien todos fueron por caminos distintos, todos llegaron al mismo “tesoro”. El tesoro es una lata, tipo alcancía. En ella hay globos, papelitos y unos caramelos. Antes de “atacar” los caramelos, nos preguntamos para qué los globos y los papelitos…

En los papelitos, cada uno va escribir (cuando quiera y cuantos papeles desee) el título de un libro que haya leído y que quiera recomendar a otros. A fin de año, vamos a guardar esos papelitos dentro de los globos para realizar una suelta de globos y que nuestras recomendaciones lleguen “al mundo”. De esta manera quedan todos invitados a leer, escribir y recomendar.

¡Ahora sí, comemos los caramelos!



Clases a cargo de María Cecilia Casabonne:

Palabras clave – buscadores

Fundamentación

El uso de Internet se ha convertido cada vez para más personas en algo indispensable, especialmente a la hora de localizar nuevos productos y servicios. La mayoría de estos usuarios utilizan los buscadores como parte de su proceso de selección de información y de toma de decisión en la compra de productos. Sin embargo, no siempre los resultados obtenidos responden a las necesidades de quienes recurren a la web para satisfacer sus intereses. Las dificultades de búsqueda radican en la expansión de la información, los distintos aspectos de la calidad de ésta, los problemas relativos a su vigencia, entre otros.

Algunos alumnos no saben buscar información en Internet, desconocen los conectores booleanos, además de tener inconvenientes para saber dónde hacerlo. Cuando ingresan una frase o palabra en un buscador, eligen la primera o segunda opción que aparece como resultado. Habitualmente no tienen criterios de selección, es decir, desconocen cuál documento les dará la respuesta que ellos realmente necesitan.

OBJETIVOS:

Que el estudiante logre buscar información en Internet de manera eficaz, sabiendo que las distintas páginas que aparezcan como resultado pueden variar si las palabras clave empleadas están separadas por espacios, comillas o si se refina la búsqueda utilizando palabras clave adicionales y operadores especiales.

Se aspirará a la diferenciación entre la información útil y la que no lo es para el logro de lo que se pretende.

DESTINATARIOS:

6° año de EPB

Recursos materiales:

Computadoras, pizarrón, tiza / fibrón, anotador, lapicera.

Recursos humanos

Bibliotecaria, docente y alumnos.

ACTIVIDAD:

  • Inicio:

La bibliotecaria retoma el tema que se está trabajando: hábitat.

  • Desarrollo:

Explica que la información sobre este y otros temas puede ser recuperada desde diversas fuentes, una de las más actuales es internet. Allí hay muchos buscadores que en su mayoría se manejan de manera similar, aunque los resultados pueden diferir. Agrega que Google tiene una lógica propia, distinta del resto, por lo que los criterios de búsqueda son otros.

La bibliotecaria explica que encerrando frases entre comillas se buscan frases literales dentro de documentos (“efectos de la contaminación en el suelo”, también que mediante el signo – se excluyen términos “efectos de la contaminación en el suelo - aire”)

También menciona a los operadores lógicos booleanos, – aplicables tanto a los buscadores de la web como a los catálogos de las bibliotecas - elementos que permiten conectar términos para localizar la información:

Operador

Función

Símbolos utilizados

Intersección

Especificar y reducir la búsqueda

Y AND *

Unión

Ampliar la búsqueda

O OR +

Exclusión

Eliminar lo que no se quiere

NO NOT -

· Con el operador AND /Y se unen términos para ser recuperados los registros que contengan todos los términos indicados: plantas and animales and bacterias Disminuye el número de resultados.

Plantas Animales




Bacterias

· Con el operador OR / O se unen dos o más términos, ya que se recuperan los registros que contengan AL MENOS UNO de los términos indicados. Aumenta el número de resultados.

Plantas Animales




Bacterias

  • Con el operador NO / NOT: se excluyen temas. Se elimina la intersección.

Plantas Animales




Se explica el truncamiento de términos mediante el *. Ejemplo: ARG*. También la combinación de conjuntos: ARG* and BRA*

Se pide a los alumnos que se dividan en dos grupos, cada uno utilizando un buscador diferente (por ejemplo Altavista, Yahoo). Una vez efectuada la búsqueda, que verifiquen la cantidad de resultados obtenidos y que anoten los cinco primeros documentos, ingresando a las páginas para obtener los primeros datos. De modo grupal darán sus opiniones sobre los buscadores.

    • Cierre

Se realiza la búsqueda de distintos términos, agregando operadores para obtener la menor y la mayor cantidad de resultados posibles. Se comparan resultados.

Bibliografía utilizada:

  • Roclaw, Ernesto.-- Buscadores en internet o la búsqueda de lo imposible.– En: A construír. Abril – mayo, 2009.-- p. 9 – 17
  • Instituto tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente. Biblioteca Dr. Jorge Villalobos Padilla, S. J. (2008). “Búsqueda y recuperación de la información en sistemas electrónicos”.-- En su: Manual para el acceso y búsqueda de la información.-- Consultado el 6/11/09 en: http://biblio.iteso.mx/biblioteca/infgen/manualingreso/Manual_uso_biblioteca_Enero_2008.pdf

Publicaciones periódicas

Fundamentación: Las publicaciones periódicas son ediciones colectivas, con título legal, que aparecen a intervalos regulares fijados previamente, durante un período de tiempo no limitado, y cuyos fascículos se encadenan cronológicamente los unos a los otros para constituir uno o varios volúmenes en una serie continua. Abarcan las revistas, diarios, anuarios, boletines, etc. Hoy en día constituyen uno de los principales instrumentos de transferencia de información, más especializada y actualizada que en los libros.

Es de importancia que las publicaciones periódicas entren al aula a partir de las diferentes áreas curriculares, siendo así un apoyo real a los docentes. Se pueden trabajar distintos temas a partir de un artículo o una noticia.

Pero también es interesante verlas como fuente de información a la que se puede acceder para satisfacer las diferentes necesidades de conocimiento de los alumnos, docentes y demás participantes de la comunidad educativa.

Para esto es necesario conocer y poder manejar los distintos tipos de publicaciones periódicas en sus diversos soportes. También comprender que la biblioteca escolar es

Objetivos:

Que el estudiante identifique, comprenda y analice los elementos teóricos y prácticos de las publicaciones seriadas con la intención de identificarlas, procediendo a analizar las formas para la selección, adquisición, procesamiento, evaluación y servicios de las mismas en las distintas unidades de información.

Clase específica

Destinatarios:

Alumnos de 5º año de E.P.B.

Recursos materiales:

Noticia (fragmentada en partes), carteles indicadores de las distintas secciones de un periódico, diario completo.

Recursos humanos

Bibliotecaria, docente y alumnos.

Actividad:

Inicio: La docente dará comienzo a la clase entregando a los alumnos las partes de una noticia extraída del periódico. Les pedirá que la rearmen en el frente – de acuerdo a las posibilidades que crean más convenientes -. No les dará ninguna ayuda ni indicación accesoria.

Desarrollo: La docente les presentará la noticia tal como había aparecido en el diario, la compararán con la que ellos armaron. Les dará un marco teórico sobre cómo está organizado el artículo periodístico. Dará nombre a las distintas partes y en conjunto determinarán las características de las mismas. También se mencionarán las publicaciones seriadas que se conocen y con las que cuenta la biblioteca.

Tratará de destacar en todo momento que las publicaciones seriadas son una fuente de información y que utilizadas de modo coherente, con una visión crítica de su contenido, pueden ser muy útiles para el desenvolvimiento escolar. También se exaltarán aquellas que posee la biblioteca y que están a disposición de los usuarios.

Por otro lado, les indicará que los productos bibliográficos generados por el área de Referencia y Hemeroteca - recopilación de material informativo en distintos soportes (impreso o electrónico) sobre temas relevantes de actualidad, difíciles de conseguir o de interés transitorio – en un archivo vertical[1].

Cierre: Se colocarán carteles en el frente con las distintas secciones del diario, se entregarán distintas noticias a los alumnos para que pasen a colocarlas en la parte a la que pertenecen. Evaluarán en conjunto los resultados, comparándolos con el periódico completo que se les proveerá.



[1]En su estructura cada "Archivo Vertical" se compone de material orientado a información impresa, artículos de bases de Datos y sitios relacionados; indicando en cada una de sus partes resúmenes, citas bibliográficas, portadas, hipervínculos, entre otros.

(Otras clases sobre Usos de mapas, CDU, Uso de encicliopedias y diccionarios, etc., se publicarán más adelante, ya que fueron dadas por otras compañeras del Seminario, que las publicarán primero en susu respectivos blogs)